domingo, 8 de junio de 2008

ÁGUILA


El águila poderosa sufre la desdicha
de servir de imagen de la injusticia.

En la naturaleza
los animales siguen leyes inmemoriales.

No es el odio el que guía as garras
sobre los corderos; no es la ambición
la que derriba ovejas.

Nunca ha pretendido el águila dominar
ni indicar los caminos.

La codicia humana vuela
a destruir lejanas tierras,
desata interminables males
y luego miente descaradamente
diciendo que el águila tiene
alas imperiales.

FERNANDO LAMBERG