martes, 24 de febrero de 2009

LA METAMORFOSIS DE LOS PASTORES

El buen pastor y la divina pastora partieron a un lugar lejano.
Dejaron a otros pastores a cargo del rebaño.
Al principio todo parecía ir bien.
Había días tranquilos y noches de tranquilidad.
Sin embargo las ovejas comenzaron a ver cambios extraños.
En lugar de compartir el pan de la fraternidad
los pastores comían las torturas de la codicia.
En vez de beber el agua de la paz
buscaban los venenos del odio.
En lugar de hablar de unión
sus palabras eran de división y exclusión.
Una noche dejaron entrar a un coyote.
Las ovejas que pudieron escapar
buscaron sitios más tranquilos.
Las ovejas que quedaron en el corral
tuvieron un destino desastroso.
No comprendieron a tiempo que los antiguos pastores
se habían convertido en lobos.

FERNANDO LAMBERG, FEBRERO DE 2009