martes, 24 de febrero de 2009

RENACIMIENTO DE ROSA LUXEMBURGO

Desde el puente cayó al río el cuerpo de Rosa Luxemburgo.
La asesinaron soldados a la orden de aquellos
que un día fingieron ser sus compañeros.
Así murió una mujer ejemplar, una combatiente insigne.
No solo escribió libros fundamentales
sino que en la acción demostró su heroísmo.
El río recibió esa flor que parecía
quebrada por la derrota, vencida por los traidores.
Pero esa rosa fue sembrada en el agua
y el agua se convirtió en tierra.
La rosa se multiplicó y de ella nacieron
cien mil flores rojas cuyos pétalos volaron
por las calles, por los campos, por los caminos, por el cielo.
Nadie puede matar las rosas que nacen
de la inmortal tierra del pueblo.

FERNANDO LAMBERG, 2009