miércoles, 28 de enero de 2009

LAS DIFERENCIAS DE LA IGUALDAD

Al nacer todos los hombres son iguales
pero son diferentes las circunstancias.
No es lo mismo un niño palestino que llega al mundo
bajo el fuego de los bombardeos
que el hijo de un millonario en una clínica suiza.
La situación es diversa diga lo que diga la biología.
Son distintos un cerebro académico y un cerebro analfabeto,
una espalda cubierta por el manto y una espalda curvada por la carga,
un corazón lleno de angustia y un corazón repleto de codicia,
los pulmones que revientan en la mina de carbón
y los pulmones bajo el viento marino del yate,
el hígado que estalla bajo el esfuerzo
y el hígado roído por el whisky,
los riñones para soportar el trabajo
y los riñones para defender la injusticia,
el estómago para los manjares y el estómago para el hambre,
el sexo para fecundar herederos y el sexo para fecundar desheredados,
el sexo para parir magnates y el sexo para parir miserables,
las rodillas para la vanidad y las rodillas para la sumisión,
los pies para pisar piedras y los pies para pisar alfombras
pero no debemos preocuparnos por esas circunstancias,
por sus bienes y por sus males
porque al nacer todos los hombres son iguales.

FERNANDO LAMBERG, ENERO DE 2009