lunes, 17 de marzo de 2008

VERSOS TEATRALES

"Lo importante no es el escenario, sino el personaje"

Se abre el telón de boca. Sube el telón de cuchilla. Los utileros y tramoyistas corren preparando el escenario. De pronto se encienden las luces y aparece un hombre leyendo un libro titulado Versos Teatrales del autor y dramaturgo Fernando Lamberg, publicado por la Editorial El Perro y la Rana en noviembre del 2006. El gesto y la palabara se unen en los poemas de este para hacernos escuchar voces que aún gravitan por las escenas trágicas de una vida hecha personaje en sus míltiples e impresionantes máscaras.

El maquillador en el camerino de los olvidados, trata de devolverle la lozanía y el colorido a un rostro marcado por la huella infelible que deja en la piel el paso del tiempo. El personaje en escena lee el libro de Lamberg ante un público de sombras espectrales, que atentas escuchan la palabras que evocan la voz de Otelo, abatido y desconsolado. Hacia un lateral del escenario un hombre abatido se va despojando de máscaras y muecas que cubren su rostro desconocido.

El personaje continúa la lectura de los poemas de Lamberg y la soledad llora en silencio sentada en las butacas de amargos recuerdos. Versos Teatrales es un libro de poemas escrito en los escenarios de las emociones y en los camerinos de la memoria.

Aquí, la palabra se aleja por los interminables caminos de los monólogos que cuentan historias de viajes y exilios. Pero también habla en sus páginas, aquellas aventuras amorosas que dejaron inolvidables abrazos en habitaciones modestas de hoteles y posadas.

De pronto, aparece en escena un hombre con una valija dispuesto a partir hacia cualquier lugar. En su rostro puede notarse la angustia de un hombre acosado y persegido por personajes armados de rabiosas violencias.

Ese hombre siguiendo la ruta del azar llega a Venezuela con su valija llena de adioses. Ya han transcurrido más de 30 años y aún vive en este país, recordando sus juegos de infancia y su vida de joven por los patios y por las calles de su tierra chilena.

Ese hombre no es un personaje construido por algún dramaturgo. Ese hombre es Fernando Lamberg quien escribe ahora sus Versos Teatrales como testimonio de una vida que ha cruzado peligrosos puentes, inmerso en difíciles circunstancias.