miércoles, 23 de abril de 2008

SALUDO AL BRAVO PUEBLO


¡Salud, bravo pueblo! Te saludo porque hoy es tu día,
porque tuyos son todos los días,
las noches, los meses, los años, los siglos de historia fecunda.

Salud, bravo pueblo, que quieres tumbar en el barro
la torre de la soberbia de aquellos que beben tu cálida sangre,
tu sudor, la sangre que nace
en tus venas abiertas y tus anchas arterias;
que quieres que caigan al barro los viles negreros
que intentan pagar con monedas escuálidas
el noble valor del trabajo.

Se ven las banderas, se escuchan los gritos del pueblo
que lucha, que sufre, que vive y que muere,
que muere y revive otra vez elevando
la noble canción del martillo,
la clara canción de la espiga que crece en el surco,
la hermosa canción de la madre que mece a sus hijos.

Salud, bravo pueblo que estrella en el suelo
a aquellos que niegan salud a los pobres,
que esconden los libros, que quieren matar la alegría,
que intentan robarse la tierra de todos y el agua de todos
y prefieren dejar su veneno en el aire
antes que perder uno de aquellos billetes verdosos de bilis.

Si pudieran sacarle a los pobres los huesos
y el tuétano de esos mismos huesos lo harían
porque esperan que tú, noble pueblo,
agonices comiendo miseria
y esa oligarquía pretende nombrar como cómplice
a un dios que para ellos no inspira ni amor ni respeto
y solo te dejan vivir porque aguardan
quitarte hasta el último aliento
y además te aseguran que si logras soportar la infamia
llegarás a un cielo en el cual ya ellos se encuentran sentados
porque una vez le dieron como misericordia
un pedazo de pan a un hambriento.

Pueblo que vas por las calles, que vas por los cerros,
que vas por el borde del río o del mar caminando
y buscando el futuro,
junta las banderas, reune los gritos de los oprimidos,
golpea la torre soberbia de los oligarcas,
levanta el puño contra los malvados
y estrecha en tus brazos fraternos
a los campesinos, soldados, mineros, obreros,
a cuantos elevan la hermosa bandera de aquellos humildes
que un día cercano serán soberanos
del reino de esta tierra,
del imperio del bien, del planeta de todos.

Hoy te saludo, bravo pueblo, porque hoy es tu día,
porque todos los días son y serán tus días,
porque estás presente ahora y siempre.

FERNANDO LAMBERG

1 comentario:

No Vember dijo...

Muchísimas gracias por su visita y amables sugestiones!